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domingo, 25 de septiembre de 2011

Ansiedad materna e hiperfrecuentación. ¿Y dónde están los papás?

Ilustró mi desayuno dominical una entrada del portal "Evidencias en pediatría" titulada como sigue: "La ansiedad materna influye moderadamente sobre la hiperfrecuentación de las consultas de pediatría de atención primaria", y que podéis encontrar aquí, y en texto completo aquí

El estudio se llevó a cabo en Gerona en 2005, y en efecto, está realizado sobre 349 MADRES que acudieron a consulta de pediatría. Por más que uno busque en los aspectos metodológicos del estudio, no encuentra ninguna referencia a los niños que acuden acompañados de sus PADRES, ni tampoco explica por qué estos casos han sido excluidos del estudio, lo que podría dar la sensación de que se trata de eventos inexistentes.

La perplejidad aumenta cuando uno bucea en la bibliografía y en efecto, encuentra decenas de estudios similares en los que las mamás siguen siendo las protagonistas cuando se trata de analizar variables parentales en el consumo de recursos sanitarios en la edad infantil.

Esto nos da una idea de que a pesar de todo, parece que todavía hoy, la mujer, pese a estar incorporada en igualdad de condiciones -al menos aparentemente- al mundo laboral, sigue, por voluntad propia, por inhibición de la otra parte, o por otras variables que podrían analizarse, asumiendo la mayor parte de la responsabilidad en el cuidado de la salud familiar. 

En uno de los párrafos del artículo puede leerse la siguiente frase: Las madres han sido el eje de muchas investigaciones, que las han considerado factores determinantes en la utilización. La percepción que ellas tienen del grado de vulnerabilidad ante la enfermedad se ha mostrado predictora de la utilización de los servicios pediátricos.



Parece inevitable reflexionar sobre el hecho de que el cuidado de la salud familiar siga siendo un rol que se sigue atragantando al género masculino. El fenómemo de las cuidadoras familiares, sobre el que tanto se ha escrito en los últimos años, es una prueba más de que la mujer, independientemente de su edad, situación laboral, o incluso de salud, sigue asumiendo este rol de forma abrumadoramente mayoritaria. Sin duda, en el ámbito del cuidado de mayores dependientes, la situación viene explicada por la presencia de generaciones de mujeres no incorporadas al mundo laboral. Tampoco es extraño, sino más bien frecuente, que los hombres maduros acudan a consulta acompañados de sus mujeres y que éstas asuman la función interlocutora con el profesional. 
Sin embargo sorprende y asusta que los jóvenes, y de ellos hablamos cuando nos referimos al ámbito pediátrico, estemos perpetuando esta marcada desigualdad, y de desigualdad hay que hablar cuando el hecho de asumir el cuidado de la salud, acudir a consulta, gestionar citas, ir a la farmacia, y me temo que quedarse en casa cuidando del menor enfermo, sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres. 

Quizás esto explique otras muchas cosas, como el hecho de que algunas mujeres no ambicionen, y en el peor de los casos, no puedan ocupar tantos puestos de responsabilidad como los hombres, quizás porque a consecuencia de la probable inhibición masculina, no sean  tan libres como ellos para compaginarlos con el rol que nos ocupa. 

Ánimo papás, os prometo que los niños enfermos no muerden, y los pediatras y las enfermeras de atención primaria, tampoco...

Para tomarnos un tema tan serio con algo de humor, os dejo este video.










1 comentario:

  1. Creo que se va compensando, cada vez más hombres en enfermería (afortunadamente) cada vez más mujeres en medicina, cada vez menos roles típicos .... aunque esto va muuuuuuuy despacio, pero va .... tengo casi 50 años y las cosas son muy distintas ahora .... ¡menos mal!

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